Si tu hijo cambia de actitud en periodos de exámenes, empieza a preocuparse demasiado o se queda paralizado llegando a olvidar todo lo que sabia, es conveniente ayudarlo a manejar estos sentimientos lo más rápido posible ya que pueden ser desfavorables en el desempeño escolar a lo largo de su vida.
Hay distintas maneras de brindarles nuestro apoyo:
1.- Analiza como manejas tu mismo la situación respondiendo la siguiente pregunta:
- ¿Puede tu hijo llevar a casa las notas malas tanto como las buenas sin miedo a tu reacción? Deben estar orgullosos sin importar cual sea el resultado, elogien su esfuerzo por estudiar duramente aunque los resultados no sean los esperados, pero no sin hacerle saber que siempre puede mejorar, asegúrate que tu hijo sabe que están disponibles para apoyarlo en todo momento.
- ¿Puede tu hijo llevar a casa las notas malas tanto como las buenas sin miedo a tu reacción? Deben estar orgullosos sin importar cual sea el resultado, elogien su esfuerzo por estudiar duramente aunque los resultados no sean los esperados, pero no sin hacerle saber que siempre puede mejorar, asegúrate que tu hijo sabe que están disponibles para apoyarlo en todo momento.
2.- Contribuir para que el niño se sienta preparado:
- Anima a tu hijo a señalar un horario de estudio que le permita prepararse con tiempo.
- Para que se sienta seguro de si mismo enséñale como utilizar técnicas de estudio, cuando haya estudiado puede escribir preguntas y al responderlas usarlas como guía de estudio, si es necesario releer el tema para contestar las preguntas.
3.- Animalo ayudando a que se relaje un poco, puedes enseñarle algunas técnicas de relajación o dejarlo descansar para despejar su mente.
4.- Contribuye a que tu hijo identifique sus pensamientos negativos y los sustituya por cosas positivas, como “Sé las respuestas”, “He estudiado suficiente y lo haré bien”. Logra que practique estas afirmaciones cada vez que vuelva a la visión negativa.
5.- Ayuda a que visualice los sentimientos que puede experimentar, como se puede sentir en el momento del examen, que imagine que no puede resolver un problema, después imaginara lo contrario, que lo resuelve y termina su examen exitosamente. Realizar varias sesiones donde tu hijo imagine cosas negativas que pueda sustituir por positivas.
6.- Prepara un examen simulado un día antes del examen real. Revisen juntos los resultados del examen y esto le ayudara a repasar los temas en los que necesita mayor seguridad.