10 Técnicas básicas de la disciplina (parte 1)

Para lograr que tus hijos cumplan las reglas establecidas en casa y tengan el comportamiento que deseas dentro y fuera de ella es necesario una disciplina constante. ¡Pero no te asustes!, disciplina no significa hijos que viven castigados o regañados. Una buena disciplina se inicia al mostrarle a los niños que hacer, como hacerlo y que es lo correcto e incorrecto. Te recomendamos que pongas en práctica estas técnicas para que tus hijos se adapten más fácilmente a las normas y reglas de comportamiento.

 

1. Los elogios

Cuando tus hijos realizan un mal comportamiento, es probable que respondas con llamadas de atención, gritos y regaños, pero cuando muestran buena conducta no reaccionas de ninguna manera, solo asumes que eso es lo que deben de hacer. Tus hijos buscarán tu atención y si solo la consiguen con un mal comportamiento, no dudes que este irá en aumento.

Procura elogiar a tus hijos siguiendo estos 4 útiles consejos:

  1. Especifica que es lo que hizo bien “me gusta como comes usando los cubiertos”.
  2. Identifica la forma de elogiar que tus hijos disfrutan más, algunos niños prefieren los abrazos, una palabra en especial o una señal personalizada que realizan en familia.
  3. Elogia a tu pequeño inmediatamente después de la conducta deseada, si lo haces después tus hijos no entenderán que conducta es la que estas premiando.
  4. Hazles saber diariamente que cuentan con tu cariño, independientemente de su conducta para que no sea el motivo de su comportamiento para ganar tu atención.

 

2. Ignorancia sistemática

Los niños buscan diferentes maneras de obtener lo que desean, si realizan un berrinche para conseguir algún objeto y cedes ante esta situación, estarás reforzando esa conducta y tus hijos asociaran el berrinche con la obtención de un premio. Ignorar sistemáticamente quiere decir actuar como si no existieran ciertos comportamientos y prestar atención a las conductas que si deseamos que realicen nuestros hijos. Sabemos que es incómodo y en ocasiones frustrante mantenerte firme a sus demandas, pero aunque parezca cruel, tu hijo espera alterarte para obtener lo que desea.

Cuando se presente el berrinche te recomendamos estos sencillos pasos:

  1. Simular que estas ocupada con otra cosa o seguir con la actividad que estés realizando.
  2. Ser paciente, ya que las primeras veces es probable que suban de nivel los llantos o intentos por llamar tu atención.
  3. No hacerle ninguna seña o expresión de que estas incómoda o molesta.
  4. Cuando tu hijo se haya calmado, darle toda tu atención y hazle saber que esa es una buena conducta para ti.

 

3. Disco rayado

Mamá, mamá ¿puedo comer primero el postre? ¿puedo? ¿puedo? ¿puedo?. Si tu hijo acostumbra a pedir algo en exceso esperando que por desesperación termines diciendo que si. Esta técnica te servirá para evitar que te desgastes tratando de razonar o negociar con él.

  • Explícale una sola vez porque no puede hacer lo que pide.
  • Después, repítele una y otra vez la misma respuesta cada que lo pregunte. Por ejemplo: “no comerás postre hasta que termines tu comida”.
  • Mantente firme a tu postura y minimiza tu atención hacia su actitud.

 

4. Recompensa

Premiar a tus hijos por realizar una buena acción o comportamiento es muy útil y funciona si lo aplicas adecuadamente. Sigue estos 6 pasos para que con esta técnica lleves a cabo los cambios que deseas:

  1. Descubre que tipos de premios los motivan o les gustan más.
  2. Se creativo con los premios, no es necesario otorgar regalos caros.
  3. Siempre cumple con la recompensa que prometes.
  4. Si tus hijos no cumplen con el comportamiento esperado, dales oportunidad a intentarlo de nuevo el día de mañana.
  5. Gradúa las recompensas, inicia con premios simples y aumenta conforme el nivel de dificultad de las buenas acciones.
  6. Alarga el tiempo de espera para la recompensa, por ejemplo: diario, semanal, quincenal, mensual, hasta que solamente reconozcas su buen comportamiento con halagos y cariños.

 

5. Gráficos

Te mostramos este gráfico que puedes imprimir y utilizar para premiar semanalmente el buen comportamiento de tus hijos, encuéntralo en el material descargable.

Una forma de llevar un control del cambio de conducta de tus hijos es a través de un gráfico, que puede ser un pizarrón o una hoja en donde anotes las conductas que quieres premiar y las veces que debe realizarlas para ganase la recompensa. Te recomendamos que:

  • Ubica el gráfico en un lugar visible para tus hijos.
  • Debe contener las actividades, comportamientos o actitudes que deseas llevar, un control y espacios para llenar con signos, calcomanías o dibujos para evidenciar las veces que las realiza.
  • Se constante al llevar el control del llenado y del cumplimiento de las recompensas.

Espera nuestra nueva publicación donde seguirás aprendiendo sobre las técnicas básicas de la disciplina

 

 

 

 

 

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Pasos para modificar comportamientos de mi hijo

Seguramente más de una vez, tu paciencia como mamá se ha puesto a prueba o ha llegado al límite con episodios de malos comportamientos de tu hijo. Muchas veces solo pensamos frases como ¡mi hijo es grosero, no me gusta que se comporte así!, pero no tenemos claro como queremos que se comporte con exactitud. Te será de mucha utilidad si defines exactamente cuales son las conductas negativas de tu hijo que te gustaría cambiar.

Puedes empezar por responder a esta pregunta haciendo una lista con dos columnas

A) ¿Qué es exactamente lo que quisiera que hiciera más seguido?

B) ¿Qué es exactamente lo que te molesta que haga?

Después, elige con que conducta  o acción vas a iniciar a trabajar. Respira hondo y llénate de paciencia, para que  este proceso tenga éxito y sea un cambio real debe llevarse a cabo con una acción a la vez.

Explica  a tu hijo con palabras sencillas y de forma concreta con palabras que pueda comprender, cuál es la acción o actitud que no te agrada que el realice y cuál es la forma en la que si te gusta que lo realice.

Se constante, y ponte de acuerdo con tu pareja y quienes lo cuidan sobre las medidas a tomar y como responder para que todos hagan lo mismo y evitar confusión para el niño.

Se positivo y hazle saber cuando hizo algo bien acompañándolo de muestras de afecto.

Lleva tiempo, no es un proceso mágico pero verás signos de mejoría y progreso en tu hijo.

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¿Qué son las habilidades socioemocionales y para qué le sirven a mis hijos?

El desarrollo de las habilidades sociales y emocionales de los niños les permite formarse seguros de sí mismos, empáticos con quienes los rodean, ser positivos, establecer y mantener buenas relaciones con los demás. Estas habilidades les ayudaran durante toda la vida a tus hijos para tener una buena convivencia en familia y sociedad, tomar mejores decisiones y evitar actitudes o situaciones de violencia.

Esta tabla te guía en el desarrollo de las habilidades socioemocionales de acuerdo a la edad de tus hijos.

 

EDAD: de 0 a 3 meses

  • Observa la cara de un adulto
  • Deja de llorar cuando le hablan, lo cargan o lo confortan
  • Dirige voluntariamente su atención hacia una persona o situación
  • Niega voluntariamente su atención hacia una persona o situación

 

EDAD: de 3 a 6 meses

  • Responde de manera diferente ante un familiar y un extraño
  • Responde con una sonrisa a un adulto sonriente
  • Expresa su deseo de ser cargado
  • Sonríe al verse reflejado en un espejo
  • Ríe a carcajadas

 

EDAD: de 6 a 9 meses

  • Interactúa a través de sonrisas y gorjeos
  • Aumentan las interacciones con otros infantes
  • Expresa diferentes estados físicos (p. ej., enojo, cansancio, emoción y hambre)
  • Imita expresiones faciales, acciones y sonidos
  • Se inquieta cuando la madre desaparece
  • Rechaza algo que no le agrada, con gestos y movimientos

 

EDAD: de 9 a 12 meses

  • Pocas veces se separa de su manta o juguete favorito
  • Participa en juegos simples: “escondidas”, “papas y papas”, etc.
  • Repite acciones que llaman la atención o resultan graciosas para los demás
  • Expresa dos o más emociones (p. ej. Placer, temor o tristeza)
  • Responde de manera diferente ante niños y adultos
  • Responde con llanto y/o enojo al regaño
  • Reacciona con desconfianza ante un desconocido

 

EDAD: de 12 a 18 meses  (año a año y medio)

  • Se reconoce ante un espejo y/o retrato
  • Juega solo durante periodos breves
  • Manifiesta celos
  • Al conducirse de manera independiente, quizás requiera regresar a donde están sus papás por seguridad y atención (le agrada saber que un adulto está cerca)
  • Muestra primeros indicios de independencia al conducirse de manera juguetona y exploratoria (probablemente siga requiriendo algo supervisión y apoyo)
  • El contacto con otros niños es propiciado por un adulto o un juguete
  • Al enfrentar una situación nueva, busca a sus padres para sentirse seguro

 

EDAD: de 18 a 24 meses (año y medio a dos años)

  • Disfruta los juegos sencillos de simulación (p. ej., al darle de comer, el adulto simula que la cuchara es un avión)
  • Juega solo, aun cuando otros niños estén presentes
  • A menudo hace lo contrario de lo que se le pide
  • Usualmente se muestra desafiante diciendo “no” a muchos requerimientos
  • Es curioso, se mete en todo
  • Se le dificulta compartir
  • Ayuda a guardar las cosas

 

EDAD: de 24 a 30 meses (dos años a dos años y medio)

  • Insiste en hacer las cosas por sí mismo (p. ej., comer con cuchara, tomar de un vaso)
  • Reacciona con berrinches al frustrarse
  • Es tímido ante desconocidos, especialmente si son adultos
  • Es impaciente y demandante
  • Reclama como suyos algunos objetos
  • Con adultos canta canciones conocidas

 

EDAD: de 30 a 36 meses (dos años y medio a tres años)

  • Dice “por favor” y “gracias” cuando se le recuerda
  • Juega adecuadamente en grupos de 2 o 3 niños durante periodos cortos
  • Muestra mucha insistencia en conseguir lo que desea
  • Inicia con los juegos simbólicos simulando ser determinado personaje (p. ej., indios, vaqueros o personajes de películas infantiles

 

EDAD: de 36 a 42 meses (tres años a tres años y medio)

  • Utiliza un estilo complejo del habla al interactuar con otros niños en situaciones sociales o de juego
  • Muestra afecto hacia niños menores abrazándolos y besándolos
  • Busca atraer la atención de los demás
  • Detecta si la atención de los demás es fingida
  • Comparte sus juguetes
  • Usualmente espera su turno

 

EDAD: de 42 a 48 meses (tres años y medio a cuatro años)

  • Dice “gracias” y “por favor” espontáneamente
  • Afirma si es niño o niña
  • Inicia el juego cooperativo
  • Saluda a personas conocidas con abrazos espontáneos
  • Muestra sentimientos de empatía por los demás
  • Se separa de sus padres sin llorar

 

EDAD: de 48 a 54 meses (cuatro años a cuatro años y medio)

  • Pide ayuda cuando la necesita
  • Muestra orgullo al sentirse satisfecho de sus logros
  • Juega a disfrazarse
  • Expresa arrepentimiento
  • Prefiere jugar con otros niños que jugar solo
  • Le gusta mostrar sus talentos (p. ej., canto, baile)

 

EDAD: de 54 a 60 meses (cuatro años y medio a cinco años)

  • Muestra interés y empatía por los demás
  • Pide permiso para usar las cosas de otras personas
  • Juega en grupo respetando las reglas sencillas

 

EDAD: de 60 a 72 meses (cinco años a cinco años y medio)

  • Le agradan los juegos de competencia
  • Expresa sus sentimientos
  • Consuela a sus amigos en situaciones de angustia
  • Se conduce con seguridad al visitar a sus vecinos y familiares
  • Entiende y respeta las reglas justas de un juego
  • Admira profundamente a sus padres
  • Colecciona objetos (p. ej., piedras, barajitas, estampillas, fichas)
  • Explica a los demás las reglas del juego

 

EDAD: de 72 a 84 meses (cinco años y medio a seis años)

  • Respeta los turnos y las normas del juego
  • Acepta bromas leves y amistosas, sin inquietarse mucho
  • Acepta críticas válidas sin llorar, sin hacer pucheros, o negándose a continuar
  • Selecciona a sus amigos
  • Su mejor amigo es del mismo sexo
  • Es obediente y quiere agradar
  • Utiliza excusas para evitar castigos
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