7 juegos para que tu hijo permanezca tranquilo

Entre más pequeño es tu hijo más difícil es mantenerlo en un solo lugar, por lo general a los niños les gusta explorar y divertirse con cualquier cosa. Las palabras que usas son muy importantes cuando le hablas, por ejemplo al decirle “quédate quieto” deberás asegurarte que tu hijo comprenda lo que le quieres decir. A continuación te presentamos diferentes juegos para que tu hijo se mantenga sentado de forma divertida.

 

  1. Dile a tu hijo si es capaz de estar sentado mientras cuentas unos números, puedes empezar del 1 al 5. Cuando lo haga mímalo durante un rato y permite que dé una vuelta antes de volverlo a intentar. Cuenta hasta el 3 y da inicio nuevamente. Vuelve a felicitarle y acariciarle, cuenta nuevamente y ¡que comience el juego!, háblale con entusiasmo y ve aumentando el tiempo en el que puede permanecer sentado, quizá del 1 al 10 y así sucesivamente.

 

  1. Si tu hijo pudo permanecer sentado en el ejercicio anterior, te recomendamos que lo realices de forma diferente, por ejemplo con un cronómetro mide el tiempo y termina el juego cuando suene la alarma, gradualmente aumenta el tiempo. Recuerda no usar en exceso esta técnica ya que un niño no puede permanecer sentado por mucho tiempo. Puedes incluir en este juego alguna actividad mientras tu hijo permanece sentado, como colorear o hacer dibujos o actividad física.

 

  1. Juega a las estatuas, tu hijo deberá estar sentado sin hacer ningún movimiento. Realicen este juego de vez en cuando y premia sus logros conforme controle cada vez mejor sus movimientos.

 

  1. Cuando necesites que tu hijo permanezca tranquilo, toma una hoja de papel y un lápiz, por cada minuto que permanezca sentado haz un dibujo sencillo, como una estrella o una cara feliz. Si pasan 10 minutos tendrá un total de 10 estrellas. Pídele que las colore o las marque, y cuando las haya marcado todas el tiempo habrá pasado y tu hijo habrá ganado el juego.

 

  1. Le dirás a tu hijo que jugarán a que están en un avión, se ha puesto el cinturón de seguridad, después da la orden como el capitán del avión, de que la señal del cinturón está encendida por lo que debe permanecer sentado, después avisar que la señal está apagada, entonces tu hijo podrá pararse y estirar sus piernas. De igual manera puedes ir aumentando el tiempo en el que tu hijo permanece sentado.

 

  1. Usa tu imaginación y actúa con tu hijo, ¡oh no! tu asiento está lleno de pegamento, no podrás levantarte, te tomara un tiempo poder despegarte. Juega con él a que lo ayudas a despegarle.

 

  1. Acuerda con tu hijo que por cada minuto que pase sentado correctamente, podrá hacer algo divertido como hacer lo que más le guste por un minuto, felicitarlo por su paciencia. En caso de que no lo haga correctamente cambia esos minutos por tareas extras o ver menos televisión.
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¿Tu hijo olvida las cosas todo el tiempo?

Si es común que tu hijo olvide llevar la tarea a la escuela, los libros o incluso el bule del agua para su clase de karate. No te preocupes demasiado si tu hijo es pequeño, conforme crezca va ir adquiriendo mayor responsabilidad. Pero si tu hijo ya tiene 7 años y el olvidar cosas es muy frecuente, quizás lo has consentido demasiado y el niño sabe que resolverás sus problemas, o tal vez tu hijo presente un problema de atención.

No resuelvas los problemas a tu hijo, en vez de ello enséñale a planificar y cumplir con sus deberes. En Lalabum te damos alternativas de cómo organizarte mejor con tu hijo.

  • Proporciónale espacios adecuados y organizados para guardar las cosas en su cuarto.
  • Dile palabras que lo hagan motivarse cuando haya encontrado el objeto que busca, y que esté en el lugar correcto.
  • Conforme crece enséñele otras maneras de organizarse, por ejemplo a planificar en una agenda actividades que hará en la semana.
  • Al salir fuera de casa hagan una lista de lo que deberá de llevar o realizar, es de gran utilidad.

 

7 acciones para recordar

  1. Pídele que antes de salir se cuestione sobre si ha olvidado algo.
  2. Enséñele a revisarse, que se dé cuenta si ha dejado algo en casa; si trae puesto el suéter, la gorra, los guantes, los lentes, etc.
  3. Dile a tu hijo que revise y observe a su alrededor para ver si no ha dejado algo. Procura que aliste sus cosas con anterioridad y las deje en un lugar visible.
  4. Realice listas diariamente para que el niño recuerde y no olvide nada.
  5. Permite que tu hijo experimente el haber olvidado algo y las consecuencias de ello. Aunque puede parecerte muy difícil es una forma muy eficaz que da resultado. Si no ha llevado lo que necesita para su clase de natación, por ejemplo, no regreses a casa por el gorro o unos googles, permite que tu hijo encuentre una solución o viva la experiencia.
  6. Si tu hijo pierde algún objeto, no se lo compres inmediatamente, deberá ganárselo con tareas extras o si le proporcionas dinero, puede ayudarlo a pagarlo de sus ahorros o de lo que le das diariamente.
  7. Después de un tiempo de no haber olvidado nada, puedes reforzarlo.
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¿Cómo ayudo a mi hijo a evitar los excesos?

Adicción al televisor

Llegas del trabajo, abres la puerta y te das cuenta que hay trastes sucios, tienes que hacer el súper, comprar materiales para que tus hijos hagan su tarea…terminan de comer y tienes que atender una llamada muy importante, lo primero que piensas es en cómo mantenerlos ocupados para poder terminar tus tareas, volteas y observas el televisor, piensas en que ese aparato puede ser tu aliado. Pero pensar esto es un error cuando no te das cuenta de lo que observan tus hijos, ni cuánto tiempo pasan frente al televisor. Por ello Lalabum te da a conocer 10 puntos para que puedas darle el uso adecuado y así obtengas más beneficios.

  1. Establece reglas, mantente firme y llévalas a cabo. Entre menos edad tenga tu hijo las obedecerá fácilmente.
  2. Establece horarios. Puedes permitir ver a tus hijos su programa o caricatura favorita y evita que la televisión permanezca encendida durante el día. De igual manera tú como mamá debes de organizarte con el horario y ponerles el ejemplo, ya que si acostumbras prender el televisor y apagarlo hasta en la noche, será más difícil para tus hijos poder realizar estos cambios.
  3. Realiza una programación para un mejor control de los horarios en que estará encendido el televisor. Y aplica consecuencias positivas o negativas según su cumplimiento.
  4. Si llevas el control del tiempo que ven tus hijos la televisión, procura que sea al tiempo en que termine su programa favorito.
  5. El ver la televisión no debe interferir con la cena u otras actividades.
  6. Dele avisos con 10 minutos de anticipación antes de que llegue el momento de apagar la televisión.
  7. Alterna otras actividades para tus hijos y diviértete con ellos, pueden jugar algún juego de mesa, escuchar algún cuento, etc.
  8. La televisión es un reforzador natural. La puedes utilizar como motivación para cambiar un comportamiento, por ejemplo: pide que tu hijo recoja sus juguetes después de usarlos y otorgarle media hora de televisión.
  9. Si no te encuentras en casa, puedes supervisar el horario de televisión, ya sea que la programes o la ajustes para que tu hijo la utilice como se ha acordado.
  10. Organiza tu tiempo y ten la oportunidad de ver la televisión con tus hijos y platicar con ellos sobre lo que ven.

 

Exceso a los videojuegos

El jugar videojuegos puede tener algunas ventajas como el desarrollo de habilidades de coordinación, sin embargo si se permite su uso en exceso, es decir, sin un límite de tiempo pueden causar adicción, consumiendo la energía y el tiempo de tus hijos y tu familia.

Te sugerimos que lo acompañes y supervises el contenido de los juegos, ya que muchos de ellos no son los adecuados a su edad, en vez de ello proporciónale material con valor educativo. También re recomendamos usar el videojuego como reforzador cuando el niño realice una tarea que le habías pedido.

Si tu hijo no te hace caso en cuanto al uso de los videojuegos, desconecta el juego o quita el aparato hasta que tu hijo haya ganado el tiempo para jugar.

 

Quiere todo

Por más que le dices a tu hijo que no pida nada porque hoy no le vas a comprar…  escuchas, ándale mami cómpramelo, yo lo quiero, cómpramelo, mami cómpramelo, ¡te dije que me lo compres!  Hasta que termina gritando y llorando porque no has cumplido “a sus peticiones”. Si tú terminas por comprarle algo, aun cuando ya le habías dicho que no, le estas enviando el mensaje a tu hijo que puede obtener lo que quiera, a través del berrinche. No pongas en duda con un quizás, di no y no des vuelta atrás.

Por el contrario cuando se ha portado bien, y puedes cumplirle lo que te pide, ¿Por qué decirle que no? ¿Entonces cómo debemos actuar? El desear algo es muy natural entre los niños pequeños, sin embargo debes de ser firme en lo que dices para que tu hijo no se malacostumbre a tenerlo todo.

Por otro lado, es necesario que hables con la familia o personas que conviven con tu hijo, ya que como mamá puedes decidir prohibir un dulce o un juguete, y los abuelos u otros familiares se lo obsequian para evitar escucharlo llorar.

Hoy en día es muy común que existan mayor número de mamás que trabajan, pero no trates de compensar a tus hijos el tiempo que no estas con regalos. Mejor dedícales el mayor tiempo que te sea posible y convive con ellos.

Pon en práctica estos 3 pasos para que inicies algunos cambios:

  1. Cuando vayan de compras, hagan una lista por escrito y menciónale a tu hijo que únicamente lo que está en esa lista es lo que se va a comprar. Si a pesar de ello tu hijo te pide un postre o galletas, puedes darle una explicación breve del por qué no.
  2. Te recomendamos la técnica del disco rayado y la del tiempo fuera (las puedes encontrar en la publicación de 10 técnicas básicas para la disciplina). También puedes utilizar los elogios de manera ocasional.
  3. Apóyate en los gráficos para registrar su conducta y los progresos que vaya teniendo hasta que logre el comportamiento deseado.

 

 

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¿Cómo puedo hacer para que mi hijo me ayude en las tareas?

En ocasiones como padres nos enfrentamos a comportamientos inadecuados de nuestros hijos, provocando en nosotros enojo, frustración, irritación e impotencia, afectando nuestro ambiente familiar y la comunicación con nuestros hijos.  Es necesario que sigas las recomendaciones que te presentamos a continuación, que seas paciente y constante al llevar a cabo las acciones necesarias para que tus hijos se comporten mejor.

 

No colabora en casa

Si has pedido a tu hijo que ayude a recoger, a limpiar la mesa o simplemente que te acompañe a la tienda y eso lo hace ponerse de malas, entonces has vivido esta situación. Es como si nuestros hijos en lugar de darnos su ayuda, pareciera que los estamos castigando. Además puede que tu hijo te conteste, te rete o te cuestione diciéndote ¿por qué tengo que ir yo?, ¿por qué no mejor va mi hermano?, yo fui la última vez… entonces te preguntas ¿cómo hacer para que mi hijo sea más responsable?, ¿cómo enseñar a mi hijo que es importante cooperar?

 

  • Deje tareas sencillas para los más pequeños, por ejemplo: depositar la ropa sucia en el cesto, guardar los juguetes que haya utilizado.
  • Cuando tu hijo se acerque y quiera ayudarte no lo detengas, enséñale a ayudar y muéstrale como hacer tareas sencillas.
  • Las tareas deben de corresponder con la edad de tu hijo. Puedes motivarlo diciéndole que ya está en edad de hacerlo, o para tareas futuras mencionarle que las hará cuando sea mayor, y cuando pueda se sentirá orgulloso y las realizará con gusto.
  • Siempre asegúrate de que la tarea que le pides a tu hijo la realicen correctamente y supervísalo. Si es una tarea que hará diariamente, aclara el momento en que tiene que hacerla y por cuanto tiempo, por ejemplo: lavarse los dientes.
  • Conforme progresa y realiza adecuadamente lo que le pides, aumenta sus labores o su grado de complejidad.
  • Hazle asumir su responsabilidad de ayudar en casa, puedes apoyarte en los gráficos con recompensas y hacer algunos recordatorios para avisar a tu hijo que debe realizar la tarea.
  • Aplica consecuencias positivas si cumple con sus tareas. Recuerda tomar en cuenta que primero haya hecho lo que le pediste y después podrá disfrutar de algún privilegio, como salir a jugar después de haber tirado la basura.
  • Aplica consecuencias negativas para hacerle saber al niño que no hizo la tarea que se le pidió, por ejemplo reducir el dinero que le das para gastar, por cada vez que no hizo su tarea. Cuidado, si el no quiso hacer su tarea no se la hagas tú, es un error muy común que cometemos como papás. Es mejor que lo lleves y le digas que lo haga en ese momento y decirle que ocurrirá si vuelve a olvidarlo.

 

Evita asistir a sus actividades extra clase

Es común que los padres llevemos a nuestros hijos a actividades extra clase donde desarrollen sus habilidades, ya sea que los inscribimos a clase de guitarra, de fútbol, de danza, de karate, etc. Sin embargo en algunas ocasiones no sabemos qué sucede que nuestro hijo, ya no quiere ir a clases y no sabes a que se deba, quizás se encuentre desanimado, se sienta estresado entre las tareas y sus actividades, es rebelde o aún no está listo para esa actividad. A continuación te sugerimos tomar en cuenta los siguientes 8 puntos, para saber qué hacer en este caso.

 

  1. Deseos y habilidades
  • Permite que tu hijo tome diferentes clases y se desenvuelva en diferentes opciones. Observe a los maestros, y como se expresan con los niños en diferentes actividades. No tomes una decisión si tienes dudas. Infórmate y asesórate lo necesario.
  • Se realista, considera los costos, traje, materiales, mensualidad, horarios, quien llevará al niño, quien lo recogerá, entrenamientos, actividades extras, etc. Es importante que lo veas como una actividad que ayudará a tu hijo a desarrollar sus potencialidades y no como una carga pesada en tu horario, ya que tu hijo percibirá tu apoyo y tu entusiasmo.
  • Si tienes que comprar equipo muy costoso, te recomendamos que rentes o lo pidas prestado hasta que hayan tomado una decisión definitiva.
  • Toma en cuenta los deseos de tu hijo, quizás después de algunos años cambien sus intereses y quiera aprender algo diferente. Lo importante es que lo que haga lo realice con gusto y motivación.

 

2. El maestro

Infórmate que profesor estará conviviendo con tu hijo, no por ser el mejor profesor de la ciudad, será el más indicado para él. Debes asegurarte de sus referencias, su experiencia, platicar con otros padres sobre las experiencias que han tenido con sus hijos, la relación que lleva con los niños, su forma de comunicarse, el lugar, la cantidad de alumnos, etc.

 

3. Reconoce su dedicación

Platica  con tu hijo y le hazle saber acerca de su compromiso, ya que necesitará esforzarse y hacer lo mejor por aprender. Es importante que registres las metas que vaya alcanzando y recompenses su esfuerzo, por ejemplo: dale permiso de hacer una actividad que le agrade cuando termine de practicar.

 

4. Dedícale tiempo

Es importante que estés ahí cuando practique tu hijo, en especial las primeras semanas, ya que con tu presencia le harás saber que lo que él hace te interesa. Le darás apoyo y motivación. Conforme ya no sea necesario que estés ahí puedes observarlo de vez en cuando o en una ocasión especial. En caso de que tu hijo sea muy tímido puedes acompañarlo brevemente.

 

5. Optimismo

No hagas sentir a tu hijo que no está bien equivocarse. En vez de ello, debes hablar acerca de lo bien que lleva a cabo sus lecciones y posteriormente lo que tiene que mejorar y como lo puede hacer. Además indícale que tiene que ser paciente como cuando algo no le sale como le gustaría.

 

6. Aceptar el reto

Puedes realizar un contrato por escrito, en donde se establezcan los principales compromisos a cumplir por parte del niño sobre sus prácticas. En caso de que veas que tu hijo se esfuerza durante un tiempo y hay  pocos avances, y esta situación le está causando estrés es mejor que platiques con él sobre otras actividades.

 

7. Motivación

Puedes utilizar los gráficos, y reforzar la práctica o los avances de tu hijo. Puedes llevarlo por ejemplo a una actividad que se relaciona con lo que él practica, por ejemplo si baila, puedes llevarlo a un baile en el teatro, si toca un instrumento acompañarlo a un concierto, etc.

 

8. Los amigos

Si tu hijo se queja por dedicar tiempo a sus lecciones en lugar de salir a jugar con sus amigos puedes optar, por decirle que invite a sus amigos a sus prácticas o recitales para que se sienta acompañado.

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10 formas para lograr que tus hijos duerman sin problemas (parte 2)

  1. Desea dormir con sus padres

Observas la habitación de tu hijo, te aseguras de que sus sábanas están limpias, la temperatura es la adecuada, su cuarto luce ordenado… y entonces le pides que vaya a la cama. Te despides y te das cuenta que tu hijo quiere dormir en tu habitación. ¿Qué puedes hacer, antes de que esta situación sea un mal hábito? Si ya es demasiado tarde y cada que despiertas ves a tu hijo en tu cama, te sugerimos tomes en cuenta los siguientes aspectos para evitar problemas mayores que afecten su rol en la familia.

  • Enséñale a dormir en su cama

Te puede ser útiles las técnicas antes vistas, sobre qué hacer cuando el niño no quiere dormir. En caso de que tu hijo este enfermo, puedes acompañarlo y dormir en su habitación. Si lo acostumbraste a que duerma contigo, cuando mejore llévalo a su habitación y dile que es momento de ir a su cama.

  • Visitas nocturnas

Si tu hijo es de los niños que le encanta meterse a tu cuarto sin que te des cuenta. Puedes poner campanillas, o alguna trampa, no para impedir que tu hijo entre si no para que te des cuenta de que ha entrado a escondidas y puedas devolverlo a su cama.

  • Hazle sentir incómodo

Si se pasó por alto las alarmas, y tu hijo está listo para dormir en tu cama, puedes hacer que pase un rato incómodo o que piense que es peligroso, por ejemplo, empujarlo poco a poco de la cama hasta reducir su espacio, o molestarle poniendo el brazo en su cara, empujarlo contra la pared, roncar fuerte, etc., siempre y cuando supervises que no corra ningún peligro.

  • Motívalo en sus logros

Utiliza recompensas, según sus progresos, observa como tu hijo duerme poco a poco más tiempo en su habitación, hasta que logre dormir toda la noche. Apóyate en los gráficos. Recuerda que puedes utilizar palabras, una cena especial antes de dormir, la lectura de un cuento, un muñeco, etc.

  • Habitación agradable

No es necesario que vuelvas a decorarla, agrega cosas nuevas que sean de interés para tu pequeño; utiliza imágenes de sus personajes favoritos para que su habitación le guste y se sienta cómodo en ella (colchas, muebles, cortinas).

  • Acude con un especialista

Si se resiste al cambio a pesar de haber puesto en práctica los puntos anteriores, es necesario que pidas ayuda especializada a un profesional de la salud.

 

  1. Compañeros de cuarto

Si tu hijo está acostumbrado a dormir con sus hermanos en la misma habitación, y le resulta imposible la idea de dormir solo. Es importante que aprenda a dormir en su propia habitación. A continuación te presentamos algunos puntos que puedes seguir:

  • Debes ser firme y decirle a tu hijo a partir de cuándo dormirá solo en su habitación.
  • Acércate a él y platiquen, tal vez tu hijo tenga miedo de dormir solo.
  • Para que se sienta más tranquilo puedes acompañarlo unos minutos o proporciónale un peluche o muñeco para que lo acompañe.
  • Si es un cambio muy difícil para él, puedes permitirle dormir en la misma habitación que sus hermanos pero no en la misma cama, hasta que poco a poco se acostumbre.
  • Puedes apoyarte con algún juguete o cuento para que se mantenga en su cama mientras duerme.
  • Felicita a tu hijo por dormir solo, dile lo orgulloso que te sientes. Incluso puedes premiarlo con llevar a un amigo para que le haga compañía o hacerle su desayuno favorito al día siguiente.
  • Realiza gráficos en donde le des la oportunidad de juntar puntos para obtener un premio. Poco a poco puedes postergar el premio que le darás, hasta que haya dormido solo el tiempo suficiente.

 

  1. Los sonámbulos

Si te pasa que tu hijo se levanta por las noches y tiene los ojos abiertos, pasan unos minutos o hasta una hora. ¿Qué debes hacer? Debes cuidar que los objetos que están a su alcance no sean peligrosos. También considera algún objeto que te avise que se ha levantado. No es conveniente que optes por encerrar a tu pequeño en su habitación.

 

  1. Los que hablan dormidos

No te preocupes si tu hijo habla en ocasiones cuando está dormido. Se puede decir que es un problema cuando afecta a los demás miembros de la familia. Considera los siguientes puntos:

  • No exageres o hagas comentarios sobre su conducta. Lo más seguro es que si no le prestas atención no sucederá con frecuencia.
  • Trata de que el niño duerma solo para evitar que moleste a los demás miembros de la familia.
  • Procura que tu hijo este tranquilo antes de ir a dormir, ya que puede ser que demasiada actividad o alguna situación anterior le preocupe y provoquen agitación cuando este dormido.

 

  1. Terrores nocturnos

Si tu hijo ha despertado gritando y llorando, abrázalo y deja unos minutos para que se tranquilice. Pregúntale que es lo que le pasa. Un terror nocturno no significa que tuvo un mal sueño causado por monstruos o cosas que le causen miedos, sino que es provocado por no poder pasar a un sueño más profundo.

Cuida sus horarios y que descanse lo suficiente. Si es frecuente el que no pueda dormir, llévalo el médico de tu confianza, para descartar cualquier problema.

 

  1. Pesadillas

¡Cuidado! Ya es hora de que tus hijos vayan a la cama, y decides que vean televisión, no prestas atención y tu hijo está por ahí viendo una película. Después va asustado a su cuarto a querer dormir. Debes de cuidar el contenido al que se exponen tus hijos, ya que las pesadillas pueden originarse por ver o escuchar algo inapropiado o violento o bien, quizás se encuentra tenso o incluso amenazado. Ayúdalo dándole seguridad por medio de un abrazo, y acompáñalo un momento. Al día siguiente pregúntale que fue lo que le ocurrió y platiquen sobre lo que le preocupa.

Puedes decirle a tu hijo que puede dejar la luz prendida, decirle unas palabras u oración o alguna otra estrategia que le ayude a sentirse protegido y enfrentar sus pesadillas.

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10 formas de lograr que tus hijos duerman sin problemas (parte 1)

Por fin es la hora de ir a la cama, descansar y dormir profundamente, pero tus hijos te llaman, te despiertan, los escuchas haciendo ruido, van a tu cuarto, lloran…es el escenario de todos los días, ¿qué puedes hacer para lograr que tus hijos duerman sin problemas, y las noches sean más placenteras para todos? Te daremos a conocer los principales problemas nocturnos, y lo que puedes hacer en cada situación.

 

  1. No quiere acostarse

Les dices a tus hijos que ya es hora de dormir, y escuchas “5 minutos más, mamá”, “ándale un ratito más”,  “no tengo sueño”, ellos quieren seguir viendo televisión, quieren continuar jugando, que les sigas contando cuentos, etc. Lo que puedes hacer es fijar una hora y respetarla, platica con tus hijos sobre el tema de manera sencilla. Puedes hacer un llamado con 15 o 10 minutos de anticipación para que todos se alisten y vayan a dormir. Si ellos te piden tiempo extra ¡que no te convenzan!, de hacerlo tus hijos les costará más trabajo poder acostumbrarse a dormir a la hora establecida.

 

  1. Los hábitos antes de irse a dormir

Algunos niños, sobre todo los pequeños necesitan seguir un ritual antes de ir a dormir, ya que el llevarse algunos juguetes o la lectura de un cuento le dan seguridad y lo preparan para ir a la cama. Procura darle un tiempo razonable para su elección y cuida que la cantidad de juguetes o de objetos sea limitada.

Puedes también darles señales a tus hijos de que la hora de dormir se acerca, por ejemplo preparar el uniforme, la mochila, cepillarse los dientes. Si son más pequeños la lectura de un cuento, alguna galleta para que entiendan que ha llegado el momento de descansar. Ten cuidado de que estas actividades no sean bruscas y activen la energía de tus hijos, al contrario media hora antes de dormir tu hijo deberá de estar tranquilo.

Puedes auxiliarte de un reloj indicando el momento de ir a la cama o algún dibujo o señal que le haga saber a tu hijo que es el momento de dormir.

A veces creemos que nuestros hijos son grandes y no necesitan de nuestra compañía antes de ir a dormir, sin embargo, puedes aprovecharlo y hacerlo un momento especial para platicar y estar con ellos. Tus hijos se sentirán queridos y escuchados.

Si es difícil para ti limitar el tiempo a tus hijos, apóyate en un reloj o alarma para indicar la hora en que apagarás la luz, así sabrán que deberán de ir a la cama.

 

  1. Los temores

Comunícate con tu hijo e invítalo a que te diga lo que le da miedo, por lo general los niños pequeños temen a separarse de sus papás, a la oscuridad, a la escuela, o alguna situación que hayan experimentado en forma negativa. Aunque no creas, también a su corta edad pueden enfrentarse a algunas dificultades, acércate a él y hablen de cómo pueden darle solución.

 

  1. Se levanta varias veces de la cama

Primeramente debes descartar cualquier problema médico o emocional.  Si no es el caso y su conducta se volvió un mal hábito, por ejemplo tu hijo se acuesta a la hora acordada, pero después de unos minutos lo ves de nuevo en la sala o jugando en la casa, es necesario que revises estos puntos y los apliques de inmediato.

  • Tómale su mano y llévalo de nuevo a su cama, puedes poner la alarma y pedirle que antes de que suene él debe de volver a estar en su cama, recompensa si lo lleva a cabo. Conforme realiza este ejercicio aumenta el tiempo que debe permanecer en su cama antes de obtener el premio.
  • Si tus hijos son pequeños y se siguen levantando, se firme llévalo a la cama y despídete. Cierra la puerta y no regreses. Aunque te parezca muy difícil de llevarlo a cabo, si lo escuchas llorando, déjalo durante unos 15 a 20 minutos. Si aún llora vuelve a su cuarto, dile que duerma y despídete nuevamente. No lo arrulles, ni permanezcas demasiado tiempo en su habitación. Si vuelve a llorar repite la acción. Ayudarás a tu hijo a entender que estas al pendiente de lo que le pasa, pero que el llanto no le servirá para que permanezcas a su lado. Si eres constante dormirá a una misma hora.
  • Premia a tu hijo si se queda en la cama por 5 minutos más. Registra y conforme lo logre aumenta el tiempo, apóyate en los gráficos para que registres sus avances. Al inicio puedes premiar diariamente. Esto no significa que tengas que dar un regalo todos los días, puedes utilizar palabras, dejarlo comer helado al día siguiente, algo que le haga sentir que es especial por haberse esforzado.
  • Puedes poner música a su alcance en caso de que no pueda volver a dormir, para que se tranquilice.
  • Ten a la mano juguetes, cuentos, peluches o algún objeto de su agrado, se distraiga y no necesite llamarte.
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¿Te gustaría evitar los berrinches por las mañanas?

¿Te gustaría despertar y ver que tus hijos se levanten temprano y sin llorar?, ¿Qué vuelvan a la cama sin quejarse cuando se han despertado muy temprano? Te sugerimos que tomes en cuenta la siguiente información para que la rutina diaria sea más agradable para ti y tu familia.

 

Se levanta muy temprano

Te encuentras dormida y escuchas que tu hijo te llama a eso de las 4 de la mañana, ¿qué puedes hacer? Puedes enseñar a tus hijos a que vuelvan a la cama a dormir o bien, esperar y que jueguen en la cama hasta que sea el momento de levantarse. Para ello, te recomendamos los siguientes 4 puntos:

  1. Háblale de manera directa para que escuche con atención lo que le estas pidiendo.
  2. No te desesperes, considera un logro si tu hijo se despertó después de 15 minutos de lo habitual y recompénsalo.
  3. Si tu hijo te llama por nada del mundo vayas a su habitación, espera 5 minutos y lo más seguro es que vuelva a dormir.
  4. Acompaña a tu hijo y háblale suavemente, puedes pedirle que cierre sus ojos, contarle una breve historia, que cuente ovejas o que imagine algo muy agradable.

Pon en práctica estas 5 actividades para que tu hijo permanezca en la cama:

  1. Puedes preparar con anticipación lo que puedes darle a tu hijo para que se ocupe mientras llega la hora de levantarse. Elige objetos o juguetes que no representen ningún peligro. Asegúrate de cambiar diariamente los juguetes, para mantenerlo motivado.
  2. Diviértelo poniendo fotos de la familia en su cama o coloca un espejo que no pueda romper, en el que pueda verse y hacer caras chistosas.
  3. Coloca un reloj para que tu hijo sepa a qué hora debe levantarse o si aún es muy pequeño y no lo entiende, dibuja un reloj con la hora indicada y colócalo cerca del reloj de pared.
  4. Graba un cuento o música tranquila. Incluso puedes utilizar la televisión o la radio, solo cuida su contenido y que tu hijo la pueda usar sin problemas.
  5. Refuerza su conducta apoyándote con una cartulina en donde el niño observe sus avances y dale un premio cuando se quede en la cama hasta que sea hora de levantarse.

 

No quiere levantarse

¿Te gustaría que tus hijos se levantaran con una actitud positiva?, pero por más que te esfuerzas tus hijos se despiertan tarde y de mal humor, este es el momento para que lleves a cabo 6 acciones que te ayudarán a que tus días los vivas de manera más relajada.

  1. Si tu hijo mueve sus párpados aún está soñando, espera unos minutos para levantarlo.
  2. Prepárale un desayuno rico y divertido para que el levantarse de su cama sea un momento agradable.
  3. Háblale de manera cariñosa.
  4. Utiliza el despertador y programa la alarma un poco antes de la hora en que se tiene que levantar. Si es lo suficientemente grande, puedes darle oportunidad que te acompañe para comprar el reloj y motivarlo a que lo utilice.
  5. Cuando tu hijo se acabe de despertar dile que se lave la cara y después pídele que realice unos estiramientos.
  6. Entre mayor edad tenga, hazle saber sus consecuencias. Recuerda aplicarlas de manera justa. Por ejemplo si se le hace tarde y pierde el camión, puede realizar mandados o tareas en casa o incluso deberá ahorrar y pagarlo el mismo.

 

Mal humor

Si tu hijo se despierta de vez en cuando de mal humor, está bien, recuerda que todos en algún momento nos hemos sentido indispuestos. Pero si tu hijo se despertó de buenas y su comportamiento cambia repentinamente, puede ser que le ocurra algo, como una enfermedad o algo le esté preocupando.

Aquí encontrarás 7 alternativas para contrarrestar el mal humor de tus hijos:

  1. Ajusta la hora. Si tu hijo aún está dormido profundamente cambia la hora en que le llamas para levantarse, ya sea antes o después de la hora en que lo haces. También puedes utilizar la alarma del despertador o apoyarte con música tranquila.
  2. Sonríe. Trata de que el momento en que se despierta tu hijo sea un momento divertido. Prueba contándole chistes o hacerle una pequeña broma.
  3. Abrázalo. Si tu hijo es pequeño intenta arrullarlo, o acariciarlo para que el mal humor se vaya.
  4. Empatía. A través de un cuento hazle saber cómo se comporta y como los demás se sienten ante su mala actitud.
  5. Determina un tiempo. Aunque te parezca extraño puedes decirle a tu hijo que podrá expresar su mal humor, pero solo tendrá 5 minutos para hacerlo. Los demás miembros de la familia pueden unirse. Toma el tiempo.
  6. Comunicación. Pídele a tu hijo que te diga el porqué de su mal humor.
  7. Tiempo a solas. Dile a tu hijo que quizá necesite estar solo, pídele que abandone la habitación donde se encuentre y que puede volver cuando se sienta mejor.

 

Tarda en vestirse

¿Cuantas veces has sentido que tu rutina diaria es un desastre?, ¿tus hijos tardan demasiado tiempo en vestirse?, ¿han llegado tarde a la escuela?, ¿terminan su desayuno?, puedes mencionar una lista interminable de contratiempos de las mañanas. Para que tus días sean más placenteros puedes ayudarte en los siguientes 12 puntos:

  1. Diversión. Consiste en hacer las mañanas más divertidas para tu hijo por medio de cantos, juguetes musicales, fotos o muñecos de peluche.
  2. Práctica. Invítalo a que vista y desvista a un muñeco de peluche, refuerza y reconoce sus avances. Así aprenderá a vestirse a través del juego.
  3. Elije la ropa adecuada. Entre más pequeño sea tu hijo deberás elegir ropa sencilla de poner, que tenga por ejemplo resortes. Evita la ropa con materiales como botones, cierres, etc.
  4. Acompáñalo. Si te vistes junto con tu hijo, además de hacerle compañía, con la práctica será más hábil y terminará más rápido que antes.
  5. Práctica con tiempo. Pídele que se cambie a una hora en la que este más relajado para que practique con tranquilidad.
  6. Si se resiste a cambiarse, realiza un pequeño juego con él, puedes hacerle preguntas sobre lo que va a ponerse, por ejemplo: de qué color, estampado, para que sirve. Realiza 10 preguntas en total, una por cada prenda.
  7. Haz un dibujo de un niño y que tu hijo coloree cada prenda mientras que se pone la que este coloreando y permite que practique.
  8. Toma tiempo. Cuando tu hijo ya haya aprendido a ponerse la ropa, enséñale a que lo haga más rápido.
  9. Ve de compras. Conforme crece, hazlo participe en las compras, sugiérele según el clima y el lugar que ropa puede usar.
  10. Invente un personaje y coméntele que quiere ver quién de los dos gana a vestirse primero.
  11. Si tu hijo es grande, puedes acordar con él cuanto tiempo necesita para cambiarse de ropa. Si cumple la meta refuérzalo viendo televisión o un nuevo juguete.
  12. Aplica consecuencias. Si tu hijo se viste solo, pero no quiere hacerlo, hazle saber sus consecuencias, por ejemplo puedes reducir el tiempo de jugar, ver televisión.

 

Problemas con la alimentación

 

El desayuno puede ser un momento muy especial en el que toda la familia se reúne para comer, te sientas relajado a disfrutar de un rico desayuno, pero…hay días en el que esto parece ser imposible, cuando te das cuenta ya es tarde y tus hijos no han probado ni un solo bocado, el reloj avanza y el momento de llevar a tus hijos a la escuela ha llegado.

Un buen desayuno ayudará a tus hijos a mantenerlos despiertos, de buen humor y con energía durante la mañana, ayudándoles a un buen aprovechamiento escolar. Tú como mamá puedes ayudarles a que este momento sea muy agradable para ellos, Sigue estos 8 puntos que LALABUM te sugiere a continuación:

  1. Desayuna con tranquilidad, tomate el tiempo necesario y de ser posible que tus hijos participen y ayuden a decorar de manera sencilla los alimentos.
  2. Pregúntales sobre que les gustaría comer, hazlos que opinen y te acompañen a ir de compras y comerán con mayor agrado lo que les prepares.
  3. Prepara desayunos variados y preséntalos de manera diferente, quizás un día puedas darles desde un licuado o quizás un pedazo de pizza, mientras que sea una porción adecuada y lleve los ingredientes necesarios para empezar el día, ¡será un buen desayuno!
  4. Si el niño no quiere comer, no te preocupes, dale algo ligero, y prepárale un buen almuerzo.
  5. Varía los alimentos y su preparación para evitar que tu hijo se enfade de comer lo mismo y de la misma manera.
  6. Es importante que tus hijos coman en familia, si no lo puedes llevar a cabo diariamente, no lo dejes solo, puedes poner su juguete favorito o un peluche en el asiento de al lado, también puedes utilizar la televisión de forma ocasional o escuchar música.
  7. Puedes reforzar con calcomanías, juguetes, dibujo, etc., siempre y cuando termine su desayuno o la cantidad acordada.
  8. Si tu hijo come muy despacio, puedes colocar un reloj o cronómetro e ir estableciendo poco a poco un tiempo cada vez menor para que el termine sus alimentos en un tiempo más conveniente.

 

 

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10 Técnicas básicas para la disciplina (parte 2)

  1. Castigo

El objetivo del castigo es evitar que una conducta que no nos gusta, vuelva a ocurrir. Dependiendo del tipo de conducta que este ocurriendo es el nivel del castigo que debes otorgar a tus hijos.

Sigue estos 5 pasos para la lleves a cabo esta técnica con éxito:

  1. Ser congruente con la acción realizada y el tipo de castigo. Por ejemplo: si tus hijos no comen toda su comida en especial las verduras, puedes aplicar de castigo que se quedarán sin comer postre.
  2. Evita poner castigos muy largos como: “te quedas sin ver la tele por un mes” mejor aplica castigos breves y ponlo en un periodo de prueba, así le das la oportunidad de portarse bien.
  3. Llévalo a cabo de inmediato. Aplícalo solo después de que tu hijo haya tenido una mala conducta. Entre más tiempo esperes para aplicar el castigo, más difícil será para él comprender porque lo estas castigando.
  4. Se constante. Si lo vas a castigar por una conducta, hazlo cada vez que la realice.
  5. Si tus hijos realizaron una mala conducta que puso en peligro su integridad o te hicieron perder la paciencia, piensa dos veces antes de poner un castigo físico porque puedes perder el control y solamente lograrás empeorar la situación.

 

  1. Rincón, fuera de juego o tiempo fuera

El tiempo fuera es muy efectivo para desarrollar en nuestros hijos el autocontrol, ya que empiezan a entender que sus actos tienen consecuencias. Esta técnica se realiza llevando al niño a otro lugar apartado de las cosas que le gustan y de la zona donde presentó la mala conducta.

Toma en cuenta estos 4 puntos, cuando decidas aplicar el tiempo fuera:

  1. Hazle saber a tu hijo que si sigue su mal comportamiento su consecuencia será irse del lugar donde está y cúmplelo todas las veces que lo menciones.
  2. Necesitas encontrar un lugar neutral donde no haya atención ni objetos que pueda usar para entretenerse.
  3. Define el tiempo que pasará ahí, de 1 a 5 minutos. Por lo general, la mayoría de los especialistas recomiendan que sea 1 minuto por cada año que tenga el niño.
  4. Después de que pase el tiempo, tu hijo debe realizar la tarea que estaba haciendo o comportarse como se lo habías pedido.

 

  1. Sobrecorreción

Cuando tus hijos se niegan a realizar sus tareas, como lavarse los dientes, recoger sus juguetes, depositar en su lugar la ropa sucia, etc. El primer paso es mostrarles cómo hacerlo, invítalo a que lo haga y si aun así se niega a realizarlo e incluso se molesta, toma sus manos y realiza la acción junto con el hasta terminarla.

 

  1. Comunicación adecuada

¿Hablas con tus hijos, pero no te escuchan? Para comunicarte mejor con ellos toma en cuenta lo siguiente:

  1. Se clara, breve y directa: evitar darles explicaciones como si fueran adultos. Por ejemplo: “no toques la estufa porque te quemas”.
  2. Utiliza afirmaciones y define en que momento quieres que realice la acción, por ejemplo: “ordena tus juguetes ahora por favor”.
  3. Usa también tu lenguaje no verbal, míralo a los ojos cuando le hables y asegúrate de que te está escuchando y entienda el mensaje.
  4. Agradécele después de que realice lo que le pediste. Di gracias y brinda un abrazo, choca su mano, hazle saber que es importante para ti el que lo haya logrado.
  5. Date el tiempo para escuchar lo que ellos quieren decirte y no los interrumpas cuando expresen sus ideas.
  6. No preguntes si desea hacer sus tareas, háblale con afirmaciones que pueda cumplir.

 

  1. Como evito el estrés 

¿Tus hijos se estresan? Tal vez te parezca un poco raro, sin embargo tus hijos también pueden estar estresados por varias razones; como el sentirse demasiado presionados por la escuela, enfrentarse a pleitos o separación de sus padres incluso saber sobre problemas sociales (robo, violencia).

Tú puedes darte cuenta de que tu hijo sufre de estrés observando algunos de estos indicadores:

  • Si presenta problemas de sueño, alimentación o para ir al baño.
  • Problemas emocionales como conducta irritable, miedo, angustia, timidez, hábitos nerviosos.

Para ayudar a tu hijo a reducir el estrés, sigue estos 5 útiles consejos:

  1. Antes de que elijas una solución es necesario que definas la causa del problema, por ejemplo, si es por algún problema médico, psicológico o solo es para tener tu atención.
  2. Organízate con horarios y actividades para que tu hijo se encuentre más relajado.
  3. Dale la oportunidad de realizar algún deporte que le agrade.
  4. Lleven a cabo técnicas de relajación.
  5. Platica con él y prepárale sobre futuros cambios que pueden ocasionarle estrés, como cambio de escuela, de actividades, etc.

Deseamos que estas técnicas te hayan sido de utilidad, espera nuestras próximas publicaciones.

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10 Técnicas básicas de la disciplina (parte 1)

Para lograr que tus hijos cumplan las reglas establecidas en casa y tengan el comportamiento que deseas dentro y fuera de ella es necesario una disciplina constante. ¡Pero no te asustes!, disciplina no significa hijos que viven castigados o regañados. Una buena disciplina se inicia al mostrarle a los niños que hacer, como hacerlo y que es lo correcto e incorrecto. Te recomendamos que pongas en práctica estas técnicas para que tus hijos se adapten más fácilmente a las normas y reglas de comportamiento.

 

1. Los elogios

Cuando tus hijos realizan un mal comportamiento, es probable que respondas con llamadas de atención, gritos y regaños, pero cuando muestran buena conducta no reaccionas de ninguna manera, solo asumes que eso es lo que deben de hacer. Tus hijos buscarán tu atención y si solo la consiguen con un mal comportamiento, no dudes que este irá en aumento.

Procura elogiar a tus hijos siguiendo estos 4 útiles consejos:

  1. Especifica que es lo que hizo bien “me gusta como comes usando los cubiertos”.
  2. Identifica la forma de elogiar que tus hijos disfrutan más, algunos niños prefieren los abrazos, una palabra en especial o una señal personalizada que realizan en familia.
  3. Elogia a tu pequeño inmediatamente después de la conducta deseada, si lo haces después tus hijos no entenderán que conducta es la que estas premiando.
  4. Hazles saber diariamente que cuentan con tu cariño, independientemente de su conducta para que no sea el motivo de su comportamiento para ganar tu atención.

 

2. Ignorancia sistemática

Los niños buscan diferentes maneras de obtener lo que desean, si realizan un berrinche para conseguir algún objeto y cedes ante esta situación, estarás reforzando esa conducta y tus hijos asociaran el berrinche con la obtención de un premio. Ignorar sistemáticamente quiere decir actuar como si no existieran ciertos comportamientos y prestar atención a las conductas que si deseamos que realicen nuestros hijos. Sabemos que es incómodo y en ocasiones frustrante mantenerte firme a sus demandas, pero aunque parezca cruel, tu hijo espera alterarte para obtener lo que desea.

Cuando se presente el berrinche te recomendamos estos sencillos pasos:

  1. Simular que estas ocupada con otra cosa o seguir con la actividad que estés realizando.
  2. Ser paciente, ya que las primeras veces es probable que suban de nivel los llantos o intentos por llamar tu atención.
  3. No hacerle ninguna seña o expresión de que estas incómoda o molesta.
  4. Cuando tu hijo se haya calmado, darle toda tu atención y hazle saber que esa es una buena conducta para ti.

 

3. Disco rayado

Mamá, mamá ¿puedo comer primero el postre? ¿puedo? ¿puedo? ¿puedo?. Si tu hijo acostumbra a pedir algo en exceso esperando que por desesperación termines diciendo que si. Esta técnica te servirá para evitar que te desgastes tratando de razonar o negociar con él.

  • Explícale una sola vez porque no puede hacer lo que pide.
  • Después, repítele una y otra vez la misma respuesta cada que lo pregunte. Por ejemplo: “no comerás postre hasta que termines tu comida”.
  • Mantente firme a tu postura y minimiza tu atención hacia su actitud.

 

4. Recompensa

Premiar a tus hijos por realizar una buena acción o comportamiento es muy útil y funciona si lo aplicas adecuadamente. Sigue estos 6 pasos para que con esta técnica lleves a cabo los cambios que deseas:

  1. Descubre que tipos de premios los motivan o les gustan más.
  2. Se creativo con los premios, no es necesario otorgar regalos caros.
  3. Siempre cumple con la recompensa que prometes.
  4. Si tus hijos no cumplen con el comportamiento esperado, dales oportunidad a intentarlo de nuevo el día de mañana.
  5. Gradúa las recompensas, inicia con premios simples y aumenta conforme el nivel de dificultad de las buenas acciones.
  6. Alarga el tiempo de espera para la recompensa, por ejemplo: diario, semanal, quincenal, mensual, hasta que solamente reconozcas su buen comportamiento con halagos y cariños.

 

5. Gráficos

Te mostramos este gráfico que puedes imprimir y utilizar para premiar semanalmente el buen comportamiento de tus hijos, encuéntralo en el material descargable.

Una forma de llevar un control del cambio de conducta de tus hijos es a través de un gráfico, que puede ser un pizarrón o una hoja en donde anotes las conductas que quieres premiar y las veces que debe realizarlas para ganase la recompensa. Te recomendamos que:

  • Ubica el gráfico en un lugar visible para tus hijos.
  • Debe contener las actividades, comportamientos o actitudes que deseas llevar, un control y espacios para llenar con signos, calcomanías o dibujos para evidenciar las veces que las realiza.
  • Se constante al llevar el control del llenado y del cumplimiento de las recompensas.

Espera nuestra nueva publicación donde seguirás aprendiendo sobre las técnicas básicas de la disciplina

 

 

 

 

 

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Pasos para modificar comportamientos de mi hijo

Seguramente más de una vez, tu paciencia como mamá se ha puesto a prueba o ha llegado al límite con episodios de malos comportamientos de tu hijo. Muchas veces solo pensamos frases como ¡mi hijo es grosero, no me gusta que se comporte así!, pero no tenemos claro como queremos que se comporte con exactitud. Te será de mucha utilidad si defines exactamente cuales son las conductas negativas de tu hijo que te gustaría cambiar.

Puedes empezar por responder a esta pregunta haciendo una lista con dos columnas

A) ¿Qué es exactamente lo que quisiera que hiciera más seguido?

B) ¿Qué es exactamente lo que te molesta que haga?

Después, elige con que conducta  o acción vas a iniciar a trabajar. Respira hondo y llénate de paciencia, para que  este proceso tenga éxito y sea un cambio real debe llevarse a cabo con una acción a la vez.

Explica  a tu hijo con palabras sencillas y de forma concreta con palabras que pueda comprender, cuál es la acción o actitud que no te agrada que el realice y cuál es la forma en la que si te gusta que lo realice.

Se constante, y ponte de acuerdo con tu pareja y quienes lo cuidan sobre las medidas a tomar y como responder para que todos hagan lo mismo y evitar confusión para el niño.

Se positivo y hazle saber cuando hizo algo bien acompañándolo de muestras de afecto.

Lleva tiempo, no es un proceso mágico pero verás signos de mejoría y progreso en tu hijo.

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