¡Mío! Mi hijo no le quiere prestar sus cosas a otro niño

Seguramente como padre te has visto en la situación en que tu hijo no quiere compartir sus juguetes cuando llega un niño a unirse a la actividad. 

Es una cuestión natural, en la que de pequeños, las pertenencias en el momento, significan algo muy importante para ellos y no entienden el sentido del tiempo, creen que le están entregando el objeto en cuestión, para siempre . Y como padres podemos darnos cuenta de lo mal que la pasan cuando les decimos, “ándale hijo préstale tus cosas”.

¿Qué podemos hacer?

  1. Procura no tomar partido de la situación, apoya a  ambos bandos y ve por el bien general. Por ejemplo: si se puede dividir en partes iguales el juguete o en caso de que no, cambiar la actividad a realizar para evitar situaciones negativas en la convivencia.
  2. Averigua el contexto de la situación, por ejemplo: si tu hijo no le quiere prestar su juguete, no te adelantes y digas: préstaselo, no seas grosero. es importante saber qué  ocurrió para que no desee prestarlo, tal vez antes él sufrió la misma situación con otro juguete.
  3. Sé claro con la explicación sobre el préstamo del juguete, hazle saber a tu hijo que solo durará unos minutos y que el tesoro volverá a sus manos. Eso lo dejará con más tranquilidad.  
  4. Permite que tu hijo tome una decisión sobre qué desea hacer después de haberle explicado la situación.  Eso sí, si notas que se presenta una falta de respeto entre ambos, se firme y cancela la actividad para todos.

Mi consejo es: Sé previsor, si sabes que lo expondrás ante una situación en donde probablemente comparta sus cosas, procura no llevar su juguete favorito. Es mejor llevar material o juguetes que sean fáciles de dividir o inciten al juego en equipo y siempre piensa en que los hijos son nuestro reflejo. ¿Qué harías tú, si tuvieras que compartir lo más preciado que tienes con alguien que acabas de conocer?

 

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Enseñar a mi hijo a valorar lo que tiene

Actualmente los niños reciben un gran cantidad de estímulos sobre los juguetes, accesorios, ropa y artículos de moda; con el objetivo de motivar a pedirte que le compres más y más cosas sin tener un motivo especial para hacerlo y  va perdiendo el valor y cuidado de lo que obtiene.
Como padres debemos ser cuidadosos al decidir con qué facilidad le otorgamos a nuestro hijo todo lo que pide y cómo reaccionamos para resolver su necesidad cuando pierde o rompe un objeto.

La clave está en no acostumbrar a los hijos a recibir cosas con solo pedirlas.
La próxima vez que te pidan comprar algo solo por el impulso de tenerlo, puedes plantearle una meta para lograr su objetivo, por ejemplo: ayudarte a poner la mesa toda la semana, para poder recibir un premio.

 

Mi consejo es que evites darle de inmediato todo lo que desea y le estarás ayudando a tu hijo a crecer con una buena actitud hacia el esfuerzo y el cuidado de sus cosas.

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Cómo fomentar la paciencia en tus hijos

Nuestros hijos nacieron en una nueva cultura de la inmediatez, en la que tienen acceso al entretenimiento al alcance de su mano con facilidad para cambiar de contenido sin interrupciones con solo mover un dedito. Y estas facilidades se ven reflejadas en la falta de paciencia y cero tolerancia hacia lo que no les gusta ver, hacer o interactuar.

Es muy importante que como padres, seamos conscientes de llevar un equilibrio entre cumplir los deseos de los hijos y exponerlos a situaciones que no sean de su total agrado para enseñarle a tolerar la frustración.

 

Enseñarle a los niños a tolerar la frustración es darles herramientas para que sean capaces de afrontar problemas y controlar sus emociones.

Puedes aplicar estos tips para desarrollar una actitud positiva ante las situaciones que no son de su agrado:

  1. Tu eres su ejemplo a seguir, procura reaccionar ante las adversidades, como te gustaría que lo hiciera tu hijo.
  2. No lo sobreprotejas o le des todo hecho. Permítele que cometa errores y si, aunque te tardes un poco más en hacer las cosas, déjalo que experimente y lo haga con sus propias manos.
  3. No te rindas y hagas lo que él quiere solo por evitar un berrinche, acuérdate que los niños entienden a la perfección la relación entre gritos y obtener lo que desean.
  4. Crea el hábito de fijarse metas a corto plazo y recompensalo con algo significativo, como el dejarlo elegir una película o un juego de mesa.

Mi consejo es que no trates de evitar que tu hijo pase momentos que no le agradan. Ya que forman parte de la vida y lo mejor es que los guíes para saber cómo enfrentarlos.

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¿Qué hacer cuando mi hijo no quiere socializar?

Como padres tenemos una gran responsabilidad en la forma en la que nuestros hijos se relacionan, juegan y se comunican verbal o físicamente con los demás.

Si quieres que tu hijo cuente con las habilidades para convivir sanamente, debes fomentar su relación con las personas que están a su alrededor, desde los niños de todas las edades, adultos de su núcleo familiar y prestadores de servicios.

Seguramente has escuchado la frase de: “Los niños son un espejo de los padres”, y es que, es a través de la imitación que los niños aprenden cómo interactuar en la sociedad. Para los niños, imitar es una forma de demostrar empatía y lo hacen repitiendo palabras, gestos y expresiones… buenas y malas.  Y se ve reflejado en su estilo de convivencia diaria con quienes lo rodean.

Haz un esfuerzo por ser un buen ejemplo para tu hijo al saludar, ser amable, dar las gracias y reaccionar con una buena actitud ante situaciones negativas que puedan suceder en el día. Procura no caer en la trampa de pedirle a tu hijo que actúe de una manera si tu haces lo contrario.

Por ejemplo: que el salude a sus vecinos, si tu nunca lo haces.

Es importante también, conocer la personalidad de tu hijo, si es tímido o introvertido, no lo forces a convivir ni reproches una conducta antisocial. Ten presente que todos los niños tienen estilos diferentes para hacer nuevos amigos.

Pero ojo, mantente atento a los cambios de comportamiento en la forma de socializar de tu hijo. Ya que son una consecuencia de alguna preocupación o no se sienten seguros en ese ambiente.

Puedes estimular su interacción con los demás con las siguientes actividades:

  • Llevándolo a una clase extra
  • Invitando a algún amigo a pasar tiempo por la tarde.
  • Practica con el algún juego simbólico y simula que son diferentes personas estableciendo un conversación.

Mi consejo es que comprendas la personalidad de tu hijo y tímido o extrovertido, siempre trabajes con él su seguridad personal para que sea capaz de expresarse e introducirse con quienes lo rodean.

 

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