Mi hijo no acepta un NO por respuesta

Si a tu hijo le importa poco que le digas NO diez veces, es porque sabe que a la número once aceptas y cedes ante sus peticiones. El ya ha aprendido en base a experiencias exitosas y sabe perfectamente, que si es insistente, da lata con berrinches, peticiones repetitivas  y te tortura repitiendo sin parar lo que desea, eventualmente conseguirá lo que pide.

La única solución al problema es que como padre tomes la decision con firmeza  y que tu hijo comprenda que le estás hablando en serio.

Puedes aplicar estas estrategias para resolverlo:

  1. Piensa bien tu respuesta antes de hablar. No respondas con un NO automáticamente, cuantas veces te ha pasado que realmente la respuesta adecuada es un “quizás más tarde”o “ahorita no hay tiempo”. Guarda el NO para cuando realmente sea necesario. Y cuando te hagan una petición en la que no sepas que contestar, puedes aplicar el ” Déjame lo pienso un poquito” y así sera más fácil para ti, tomar una postura y no cambiarla.
  2. No le des ventaja a tu hijo: Cuando te pidan algo evita responder con una pregunta, por ejemplo. “mamá quiero un helado” y tu respondes “¿no ves la hora que es? ya casi cenas”. Le estas dando oportunidad de tener argumentos para debatir. No crees una discusión, la respuesta adecuada debe ser clara y concisa sin explicaciones para justificarte. Por ejemplo “No, no es hora de helado”.
  3. Si continua sin entender: no pelees ni discutas, ya que eso es lo que ellos desean. La respuesta más inesperada para ellos es ignorar sus acciones aunque haga berrinche, tu guarda silencio y repite tu respuesta como disco rayado. “No, no es hora de helado”.
  4. Usa efectivamente el contar hasta 3: déjale claro que si rechaza 3 veces tus negativas va a llegar el castigo. Estos pueden ser desde irse unos momentos a un rincón, hasta restar tiempo de su actividad favorita.
  5. Cuando lo haga bien, díselo: si notas que tu hijo está cooperando, dile de forma natural que te sientes muy feliz y que te gusta mucho ese comportamiento. A tu hijo le gustará sentirse exitoso y puedes reforzarlos “celebrándolo” con la familia.

Es importante que si te esta pasando esto, tomes cartas en el asunto inmediatamente porque este comportamiento puede transformarse en un serio problema en la adolescencia.

 

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Cómo reaccionar cuando los niños dicen groserias

Es raro el niño que no usa apodos o palabras inapropiadas, al menos de manera ocasional. Algunos lo hacen para expresar su enfado y otros simplemente por diversión. En la mayoría de los casos, para eliminar estas acciones, lo mejor que podemos hacer como padres es ignorar estos comportamientos y con esto me refiero a no reír, ni si quiera sonreír.

Existen formas efectivas para evitar que los niños usen malas palabras:

  1. En el momento que el niño dice una mala palabra, dile con tono serio que esta usando una palabra incorrecta.
  2. Explícale el significado y pregúntale cómo se sentiría, si la usaran para referirse a el.
  3. No sobre reacciones cuando las utilice ni le digas que están prohibidas , ya que se vuelve más tentador hacer o decir lo que no está permitido.
  4.  Jueguen a buscar palabras positivas o alentadoras para ampliar su vocabulario y expresar lo que siente o desea.
  5. Hazle un cumplido cuando mantenga conversaciones usando palabras adecuadas.
  6. Prepáralo para cuando escuche niños decir malas palabras, no las repita por imitación.
  7. Evita decir palabrotas o tener explosiones de enojo frente a tus hijos. porque se confundirán que les corrijas un comportamiento que tu también haces.
  8. No le pongas apodos calificativos a tus hijos: gordo, chaparro, travieso etc fomentaran en el que nombre a sus compañeros o amigos con alguno.

Si continuan los insultos o malas palabras aún después de usar estas técnicas, déjale en claro que se tendrá que atener a  las consecuencias de sus actos.

  1. Déjalo sin privilegios por un tiempo determinado y devuélveselos cuando mejore su actitud
  2. Que “pague” por sus acciones, puedes “multarlo” por cada mala palabra que diga y pedirle que realice una tarea extra o que pase tiempo haciendo una actividad que no sea de su agrado.

Mi consejo es que seas un buen ejemplo para el, siempre compórtate y exprésate como te gustaría que lo hiciera tu hijo.

 

 

 

 

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Mi hijo no cuida sus juguetes

Hacer regalos a nuestros hijos es algo que como padres nos gusta mucho, porque disfrutamos al verlos felices, pero es una realidad que ahora los niños tienen más juguetes de los que necesitan y en muchas ocasiones seguramente has sentido que no valoran sus posesiones y juguetes porque los descuidan, rompen o pierden partes de ellos.

Existen varias razones por las cuales puede estar sucediendo:

  1. niños activos: cuentan con mucha energía y los destrozos no son intencionales, pero hay que ponerle un freno o canalizar esa cantidad de fuerza e impulsos.
  2. niños curiosos: les encanta saber cómo funcionan las cosas y de qué están hechas, no pretenden romperlos pero al examinarlos ya no saben cómo volver a armarlos.
  3. niños emocionales: cuando no pueden realizar con exactitud la actividad que desean con su juguete o posesión, se desesperan y los avientan, esto es,  porque no han aprendido todavía a expresar su emoción de manera adecuada.
  4. niños que no saben apreciar: acostumbrados al usar y tirar, normalmente sucede cuando tienen tantas cosas a su alcance que ya no se dan cuenta de su valor porque pueden conseguir un juguete o artículo nuevo fácilmente.
  5. niños vengativos: cuando hacen notar su disgusto ante un regaño destruyendo juguetes o dañando objetos de la casa.

¿Qué puedes hacer para dar solución a estos comportamientos?

a) sin importar el número de juguetes que tenga tu hijo, ve reciclándolos y dale cierto numero de juguetes a la vez y los valorará más.

b) al momento de comprar un juguete nuevo, analiza si tiene potencial para usarse más de una sola vez o cuenta con muchas piezas pequeñas fáciles de perder.

c) al abrir juguetes nuevos, dedica tiempo a enseñarle cómo se arma y cómo se guarda para que no se estropeen ya que si los van guardando sin piezas van perdiendo el interés por usarlos.

d) recompénsalo por haber sido cuidadoso, con un simple comentario positivo es suficiente.

e) si le gusta conocer el funcionamiento de las cosas, ofrécele juguetes viejos o aparatos sencillos para que los pueda armar y desarmar sin representar un peligro para el.

f) si rompe cosas por enfado, enséñale a identificar las emociones y cómo reaccionar ante cada una, te recomiendo recrear situaciones con juegos de roles para explicarle con tu ejemplo cuales son las expresiones y acciones adecuadas para cada situación.

g) si ha destruido un juguete y tiene arreglo, enséñale cómo se repara con pegamento o cinta y hazle “ganarse” su próximo juguete realizando tareas de casa.

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¿Qué debo hacer cuando ocurre un berrinche?

Los berrinches son un signo de aumento de independencia y establecimiento de su individualidad, pero no por eso vas a pasarlo por alto y permitir que las cosas se hagan a su manera y no como tu se las pides.

Todo berrinche tiene un motivo , y en algunas ocasiones son premeditados porque el niño  ya se dio cuenta que ese comportamiento tiene resultados que hace que le concedamos lo que quiere.  Para evitar esta conducta, tu objetivo es demostrarle que el berrinche no le es util para conseguir lo que desea.

Seguramente te preguntas ¿Qué debes de hacer cuando ocurren?

Nadie puede actuar firmemente todas las veces, habrá ocasiones en donde consideres ceder un poco ante tu hijo. Pero en la mayoría de las ocasiones, tu reacción debe ser con firmeza ante tus indicaciones.

  • Hazle saber a tu hijo que hablas enserio y que no vas a cambiar de idea.
  • Ignora sus peticiones despues de que le hayas dicho que NO.
  • Déjale claro que aunque haya visitas o esten en un lugar publico, no lo vas a dejar hacer lo que quiera.

Si el berrinche ocurre en un lugar público, te recomiendo actuar así:

  • Mantente firme a tu postura, ignorando sus peticiones, repitiéndole que no vas a comprar lo que te pide e ignorando  las miradas o sentimiento de vergüenza. Y si, me refiero a cuando estas en la fila de las cajas en el super y comienza el berrinche por no querer comprarle un dulce.
  • Si ocurre en un lugar donde puedas molestar a quienes están a tu alrededor, como en un restaurante, llévalo a una zona alejada y hazle saber que hablas en serio y que debe calmarse en un tiempo razonable para continuar comiendo.

Los niños son capaces de comprender las indicaciones, la clave es mostrar firmeza y dejarles claro cual es exactamente el comportamiento esperado y el que no es valido

Es muy conocida la etapa de los terribles dos, pero quizas no estes muy familiarizada con los tiránicos tres o los intrepidos cuatro o los sarcásticos siete… en fín, cada etapa del desarrollo de los niños presenta un reto, el cual se vuelve problema si tu hijo hace berrinches, no acepta el NO por respuesta, le encantan las amenazas, aguanta la respiración hasta ponerse azul, agrede o realiza otros hábitos desagradables.

Si, leiste bien… hay ocasiones que los niños se aguantan la respiración y los padres pasamos por una experiencia escalofriante, la cual se presenta al regañarlos, no hacer caso de su llanto por berrinche y de pronto el niño comienza a ponerse azul, sus ojos sobresalen y se desmayan por unos segundos. Eso es realmente dificil de ignorar… en la mayoria de los casos esta situación en los niños no corresponde a una causa medica,  por lo general es un comportamiento aprendido y es una excelente manera de llamar la atención para conseguir lo que desean.

Si te ha ocurrido con tus hijos, te recomiendo lo siguiente:

Visita al Doctor para eliminar la posibilidad de que sea una condicion medica. Al estar segura que se encuentra en buen estado de salud, sigue este procedimiento para eliminar la aparicion de esta conducta:

  1. Cuando inicie a aguantarse la respiración, llevalo a un lugar seguro, de preferencia donde no se pueda golpear la cabeza.
  2. Manten la calma, puedes darle unos golpesitos suaves en la cara para reanimarlo o ponerle unas toallitas refrescantes para que vuelva a respirar. Pero hazlo con firmeza
  3. Al asegurarte que esta bien. Comienza a actuar como si no hubiera pasado nada.
  4. De preferencia, alejate de su campo de visión y mantente ocupada realizando otra actividad pero vigilando de lejos su comportamiento. Por ejemplo: hacer como que ordenas la ropa de la recamara o limpias algún objeto mientras hablas sola y lo ignoras.
  5. Si tu hijo comienza a evitar ese comportamiento celebralo y dale más importancia a sus buenas actitudes. Hazle saber que te das cuenta que esta mejorando.

Las malas conductas pueden controlarse, los niños pueden ser agradables y bien educados a cualquier edad.

 

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Cómo prevenir que mi hijo sufra un accidente

 

Es normal que tu hijo explore, pues es la forma en como él va comprendiendo lo que le rodea. Conforme crece y aprende a moverse, va aumentando su conocimiento y manipula cualquier objeto que llame su interés.  Durante los primeros años los niños  utilizan sus manos para investigar los diversos objetos de su alrededor, pero también muchas veces lo hace a través de su boca. Conforme coordina mejor su cuerpo y se desplaza con mayor facilidad al caminar, debemos de protegerlos de cualquier situación que sea peligrosa para su salud.

A continuación te enlistamos una serie de pasos para que logres crear un ambiente agradable y seguros para alejar a tus hijos de los accidentes dentro y fuera de casa.

  1. Antes de dejar que juegue libremente en casa o algún lugar echa un vistaso rapido y toma en cuenta estas zonas de riesgos que son fuente de accidentes: Conectores o enchufes, recipientes que contengan productos de limpieza o líquidos tóxicos, plantas, objetos calientes o punzocortantes en cajones o en la cocina, baño, área de planchar, escaleras y chimeneas o cualquier estructura que sea filosa como una mesa o un mueble, mesas y espejos que puedan jalar o pegarse y lastimarse.
  2. No importa su edad, recuerda que tu hijo aprende el significado de las cosas y luego habla. Siempre asegúrate de indicarle de manera clara y sencilla a tu hijo que está y que no está permitido. Por ejemplo: ¡No toques la estufa, está caliente!
  3. Una buena técnica es explicarle y mostrarle el peligro fingiendo la consecuencia: seguimos con el ejemplo de la estufa, Ej. Si toco la hornilla, me quemo ¡ay, ay que caliente!, aplica para terrazas, balcones, elevadores, albercas, etc.
  4. Hay que conseguir un equilibrio entre la vigilancia y protección, y la libertad para que pueda explorar el entorno.
  5. No es necesario que transformes tu casa para convertirla en en un ambiente diseñado para la seguridad de tu hijo, pero si hay zonas claras de peligro como una mesa con esquinas, utiliza protectores o bien tomate el tiempo para mostrarle como evadir esa posible causa de accidente.

Ten en cuenta por más grande que sea tu deseo de proteger a tu hijo de cualquier accidente, tarde o temprano sufrira alguna caída o pasará una experiencia en la que pueda salir lastimado. Mi consejo es, que siempre seas precavida pero de cualquier manera, vayas preparada con una pomada desinflamatoria y si llega a ocurrir un accidente: revisa el nivel de la herida y tomalo con calma porqué tu reacción será la que le transimita  a tu hijo la tranquilidad y seguridad que necesita.

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Mi hijo tiene dificultad para separarse de mi

Padres e hijos necesitan momentos para estar solos. Tu hijo necesita aprender qué aunque lo dejen por unas horas, ustedes volverán. 

Algunos niños tienen dificultades para separarse de sus papás, incluso si no hay una persona extraña a su alrededor, el simple hecho de que se den cuenta que mamá se va a ir hace que se alteren y se aferren a sus piernas. Ten la seguridad de que encontrarán una forma de afrontar la separación temporal pero mientras tanto, los niños demasiado dependientes pueden resultar una experiencia agotadora para todo el mundo.

Desde los primeras semanas de vida los niños son capaces de mirarnos a los ojos  y al rededor de los 5 o 6 meses, ya son capaces de distinguir los rostros de sus padres, pero todavía no se disgustan si ellos le dejan, incluso en esta etapa suele ser mas difícil para los padres que para el niño.

Al rededor de un año de edad, el niño ya está comenzando a aprender quién es y empieza a notar la ausencia de los padres y la llegada de personas desconocidas o que están fuera del núcleo familiar.  Los niños en esta etapa encuentran seguridad buscando el rostro de los padres.

Fomentar en tu niño el sentido de independencia le ayuda para desarrollar la aptitud de enfrentarse a personas nuevas o situaciones ajenas a su entorno natural. 

Te sugerimos apliques los siguientes consejos:

  1.  Ofrece a tu hijo una guía clara de las cosas que deseas que haga por si mismo y lo alagues por haberlas realizado.
  2. Desde los primeros meses juega con el al ” esta, no esta”  taparte el rostro con tus manos y luego retirarlas rapidamente les ayuda a desarrollar la seguridad de que mamá volverá.
  3. Conforme crece, juega con el a las escondidas, aumentado gradualmente el tiempo y las distancias dentro de la casa. Esto sirve para que se sientan cómodos y asocien la separación con diversión.
  4. Procura rodear de gente a tu hijo desde los primeros meses de vida, ya que convivir con niños y adultos disminuye las probabilidades de que sientan miedo cuando los padres se van.

Si te encuentras en la situación que debes dejar a tu hijo con una niñera  en casa toma en cuenta estas recomendaciones: 

  1. Es muy importante que no tengas sentimientos de culpabilidad, porque le afectará a tu hijo, debes recordar que el objetivo es aprender a separarse.
  2. Asegúrate que la niñera o quién se quede a cargo sea competente y cariñosa antes de presentarla con tu hijo.
  3. Permite que se conozcan un poco antes de irte.
  4. Si la niñera va a tu casa, mantén todo como de costumbre y explica a detalle los horarios, rutinas y gustos de tu hijo.
  5. Conviene irte cuando  tu hijo ya está jugando o ocupado en una actividad.
  6. Si tu hijo ya tiene edad para comprenderlo, al rededor de los 2 años, hazle saber a donde vas y cuando volverás.
  7. Dale a la niñera tu número de celular y dile en donde estarás, pero evita llamarle cada 10 minutos para preguntar como se encuentran, ya qué solo lograrás poner nerviosa a la niñera y alterar a tu hijo.
  8. No te desaparezcas sin decir adiós. Una buena estrategia es crear un rito de despedida con tu hijo, cómo un doble beso o despedida con un movimiento de manos.
  9. Si tu hijo comienza a disgustarse con la idea de que te vas, muestra comprensión, pero hazle saber que no hay otro remedio. Ellos hará todo lo posible para que cambies de opinión y te quedes con el.

Si vas a dejara tu hijo al cuidado de otra persona o familiar en una casa diferente, toma en cuenta estas sugerencias. 

  1. Realiza una visita especial a esa casa para que tu hijo se familiarice.
  2. Explícale lo que va a ocurrir, háblale de las bondades del lugar o de las actividades nuevas que puede realizar ahí.
  3. Ofrécele esta experiencia nueva cómo un acontecimiento especial y divertido para el.
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15 estrategias para que tu hijo sea más ordenado.

Es fácil para tu hijo desordenar, sacar sus juguetes y ponerse a jugar, sin embargo cuando llega el momento de recoger, tú eres la que termina haciéndolo por él. En vez de ello,  muéstrale que cada miembro de la familia tiene sus responsabilidades, recompénsalo por cuidar y encontrar los objetos cuando los necesite.

Te sugerimos las siguientes alternativas, para que a tu hijo se le facilite ordenar su habitación:

  1. Procura que tu hijo se encuentre en un cuarto con suficiente espacio para que sea fácil ordenarlo
  2. Proporciona un lugar para cada objeto; cajas para juguetes, cajones para guardar ropa, espacios para zapatos, etc.
  3. Asegúrate que tu hijo tenga acceso a los lugares donde se encuentran sus pertenencias
  4. Utiliza etiquetas para marcar donde van los objetos
  5. Sé un ejemplo para tu hijo, mantén tu habitación limpia y ordenada
  6. Ayuda a tu hijo a ordenar sus juguetes mientras aprende hacerlo por sí mismo
  7. Acostumbra a tu hijo a que guarde los objetos después de usarlos
  8. Cuando le des una instrucción, háblale en forma clara y firme
  9. Si tu hijo no realiza lo que le pediste, dale nuevamente la indicación y espera unos segundos, si no responde no discutas y aplica consecuencias de inmediato. Puedes apoyarte en el tiempo fuera o la sobrecorrección. También puedes optar por retirarle los juguetes por algunos días.
  10. Cuando ordene sus juguetes dile lo orgullosa que te sientes. Puedes premiar su buen comportamiento de vez en cuando.
  11. Motiva a tu hijo a romper el record de en cuanto tiempo puede recoger los objetos desordenados
  12. Simula ser un detective y encontrar los objetos que no están en su lugar
  13. Si tu hijo es de los niños que le encanta sacar todos los juguetes, le dirás que ahora sacará sólo con el que va a jugar y cuando desee sacar otro, deberá guardar el que tiene para poderlo sacar.
  14. Utiliza un depósito de reserva para poner los juguetes que de vez en cuando llaman la atención de tu hijo y ponlos en una caja, cada semana permítele intercambiar un juguete de la reserva por uno que él tenga.
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Mi hijo está en la etapa del ¿por qué?

¿Qué te han preguntado tus hijos?, ¿qué les gustaría saber?, ¿qué se imaginan que pasa? Tus hijos cuestionan las cosas de su alrededor, es la manera en como ellos empiezan a entender el mundo. Es importante que tomes en cuenta su edad y respondas en forma clara y sencilla para que pueda comprender mejor lo que le estas diciendo. Entre mejor te comuniques con tus hijos y respondas a sus preguntas más estimularás su lenguaje y su creatividad. Sin embargo, si tu hijo utiliza esto para llamar tu atención, para hacerte enojar, o evitar hacer sus tareas. Pon en práctica estas sugerencias y evitar que tu hijo utilice sus dudas con otras intenciones…

  • Evita hablarle de forma infantil a tus hijos. Habla con normalidad y señala algunos objetos
  • Céntrate en responder las dudas de tu hijo.
  • Si tu hijo tiene muchas preguntas que hacerte, menciónale que habrá un momento en el que contestaras sus preguntas.
  • Si te pregunta ¿Por qué tengo que… recoger mi ropa? Dile con firmeza lo que debe de hacer y dale una explicación sencilla. Por ejemplo: Recoge tus juguetes en este momento porque ya es hora de cenar.
  • Si el niño continúa preguntando, utiliza la técnica del disco rayado, responde con las mismas palabras si repite constantemente la pregunta.
  • Si se resiste a realizar sus deberes puedes usar la técnica de la ignorancia sistemática ( que mencionanos en la segunda entrada de este blog) , en donde debes de ignorar la pregunta.
  • Si tu hijo cuestiona el porqué, puedes aplicar la técnica de tiempo fuera o la sobre corrección.

Te recomendamos hacerle sentir a tu hijo que te interesas por sus preocupaciones y evita criticar su curiosidad, aun si preguntan sobre temas difíciles o temas tabú ya que esto los puede confundir y motivarlos a buscar respuestas por otros medios y quizá la respuesta que le den, no sea la adecuada. Evita provocarle una decepción o desconfianza hacia mamá o papá.

Si te encuentras ante algún cuestionamiento sobre sexo, género, religión, o la muerte, dosifica tus respuestas de acuerdo a la edad de tu hijo y su capacidad de comprender, todo esto sin olvidar que tarde o temprano, sabrá la verdad y la confrontará con tu respuesta.

Recuerda que actuar con confianza y sinceridad fomenta una mejor relación de comunicación entre padres e hijos.

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Qué hacer si tu hijo no te obedece

Si acostumbras más de una vez el llamarle la atención a tu hijo por que no te hace caso y no sabes cómo hacer para que te obedezca, primero deberás de tomar en cuenta pedirle una cosa a la vez, dando el tiempo suficiente para que termine de realizarlo y otro aspecto es la forma en que se lo pides y el tono que utilizas.

Tu hijo puede estar desobedeciéndote porque sabe que pasará tiempo para que te enfades lo suficiente para obligarlo a cumplir su tarea, o podrían ignorarte tanto tiempo hasta que lo hagas por ti mismo. Te presentamos 8 puntos para que tus hijos te obedezcan

  1. Habla a tu hijo de forma sencilla y lo más claro posible. Por ejemplo no es lo mismo decir “limpia tu habitación”, que “recoge los juguetes de la habitación”.
  2. Si deseas que el niño limpie su habitación, y eso incluye que realice varias actividades, pídele que haga una tarea a la vez, y explícale como debe de hacerlo, por ejemplo: “primero recoge los juguetes”, una vez que realizó la tarea dale la siguiente, “ahora deposita la ropa sucia en el bote”, “guarda tu ropa limpia en los cajones”, etc.
  3. No le preguntes si quiere hacerlo, dile lo que tiene que hacer con un tono firme. Por ejemplo evita ¿quieres ayudarme a limpiar la mesa ahorita?, ¿recoges tu cuarto?
  4. Utiliza el contacto visual cuando le pidas algo a tu hijo. Dile que repita lo que pediste hacer y que te diga con sus palabras lo que entendió.
  5. Por muy ocupado que te encuentres, asegúrate que las tareas que le pediste a tu hijo realmente las lleve a cabo.
  6. Hazle sentir a tu hijo que las tareas pueden ser divertidas y que se pueden hacer en poco tiempo, a través de juegos, competencias, etc. Pídelo de una manera divertida, ya que en ocasiones se pierde más tiempo discutiendo que en lo que se hace la tarea. Cuando termine puedes reforzarlo diciendo que fue muy rápido en hacerlo y que puede salir a jugar o hacer algo que le agrade.
  7. Habla de manera positiva con tu hijo, agradécele cuando cumpla sus tareas, dile lo bien que lo ha hecho.
  8. De preferencia cuando el niño realice una tarea, procura que después de terminarla lleve a cabo alguna actividad divertida, por ejemplo: me has ayudado mucho en casa… puedes salir a jugar con tus amigos.

¿Pero, qué hacer si el niño continúa desobedeciendo? Si a pesar de llevar a cabo estas acciones, sigues teniendo el mismo problema, aplica consecuencias negativas, a continuación te ofrecemos unas sugerencias de cómo hacerlo:

  • Ponga un límite de respuesta. Si tu haz dado una tarea y el niño te ignora, puedes contar hasta 5, si pone atención cuando haz terminado de contar, vuelve a dar la orden.
  • Aplica la sobrecorreción; guía su mano y enséñale a cómo hacerlo, varias veces si es necesario.
  • Utiliza el tiempo fuera y haz que el niño realice lo que le habías pedido.
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7 juegos para que tu hijo permanezca tranquilo

Entre más pequeño es tu hijo más difícil es mantenerlo en un solo lugar, por lo general a los niños les gusta explorar y divertirse con cualquier cosa. Las palabras que usas son muy importantes cuando le hablas, por ejemplo al decirle “quédate quieto” deberás asegurarte que tu hijo comprenda lo que le quieres decir. A continuación te presentamos diferentes juegos para que tu hijo se mantenga sentado de forma divertida.

 

  1. Dile a tu hijo si es capaz de estar sentado mientras cuentas unos números, puedes empezar del 1 al 5. Cuando lo haga mímalo durante un rato y permite que dé una vuelta antes de volverlo a intentar. Cuenta hasta el 3 y da inicio nuevamente. Vuelve a felicitarle y acariciarle, cuenta nuevamente y ¡que comience el juego!, háblale con entusiasmo y ve aumentando el tiempo en el que puede permanecer sentado, quizá del 1 al 10 y así sucesivamente.

 

  1. Si tu hijo pudo permanecer sentado en el ejercicio anterior, te recomendamos que lo realices de forma diferente, por ejemplo con un cronómetro mide el tiempo y termina el juego cuando suene la alarma, gradualmente aumenta el tiempo. Recuerda no usar en exceso esta técnica ya que un niño no puede permanecer sentado por mucho tiempo. Puedes incluir en este juego alguna actividad mientras tu hijo permanece sentado, como colorear o hacer dibujos o actividad física.

 

  1. Juega a las estatuas, tu hijo deberá estar sentado sin hacer ningún movimiento. Realicen este juego de vez en cuando y premia sus logros conforme controle cada vez mejor sus movimientos.

 

  1. Cuando necesites que tu hijo permanezca tranquilo, toma una hoja de papel y un lápiz, por cada minuto que permanezca sentado haz un dibujo sencillo, como una estrella o una cara feliz. Si pasan 10 minutos tendrá un total de 10 estrellas. Pídele que las colore o las marque, y cuando las haya marcado todas el tiempo habrá pasado y tu hijo habrá ganado el juego.

 

  1. Le dirás a tu hijo que jugarán a que están en un avión, se ha puesto el cinturón de seguridad, después da la orden como el capitán del avión, de que la señal del cinturón está encendida por lo que debe permanecer sentado, después avisar que la señal está apagada, entonces tu hijo podrá pararse y estirar sus piernas. De igual manera puedes ir aumentando el tiempo en el que tu hijo permanece sentado.

 

  1. Usa tu imaginación y actúa con tu hijo, ¡oh no! tu asiento está lleno de pegamento, no podrás levantarte, te tomara un tiempo poder despegarte. Juega con él a que lo ayudas a despegarle.

 

  1. Acuerda con tu hijo que por cada minuto que pase sentado correctamente, podrá hacer algo divertido como hacer lo que más le guste por un minuto, felicitarlo por su paciencia. En caso de que no lo haga correctamente cambia esos minutos por tareas extras o ver menos televisión.
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